Latest Entries »

 

http://www.goear.com/files/external.swf?file=8a72b9b  

 
 

 

13 de agosto de 2008

 

Ayer el jaloque casi acaba conmigo, es un aire caliente que convierte el simple hecho de respirar en una tarea de lo más laboriosa, pero hoy el viento ha cambiado y ha traído unas nubes gordas que parecen algodón de feria.  El sol de vez en cuando se esconde tras ellas y el ambiente como por milagro, es bastante más fresco.

 

Alguien está regando su huerto.  A través del enrejado de la ventana, envuelto entre el olor de las rosas y el jazmín, el levante me trae un denso aroma a tierra mojada. Y por primera vez desde que llegué, me siento realmente a gusto.

 

Escucho la selección de música que preparé en casa antes de venir;  en este preciso momento oigo  Il Postino de Luis Bacalov… Debiera soplar siempre el levante, ahora me regala el aroma del hinojo,  que en una suerte de danza solitaria, frota sus tallos contra la pared de la cerca.  

 

¡Ay!…  Arropada por estos aromas, acariciada por la frescura de los dedos del aire y mecida por las notas del piano, empiezo a echarte de menos.  Intentaré atrapar el momento en estas líneas para compartirlo contigo mas tarde.

 

 Safe Creative #0901252467712    

Anuncios

Su nombre es Carolina

 

La tarde cae… el tiempo discurre despacio desgranando los minutos como si fuesen hojas y junto al kiosco de los helados, alguna paloma solitaria picotea restos de pan aquí y allá.  Sentado en un banco de esta plaza, dejando fluir hasta la más oculta y secreta de las esencias que pueblan mi mente, escribo…

 

 

 

Igual que llega la enfermedad, de forma inevitable y sibilina, penetró en mí el que ha resultado ser el sentimiento más fuerte y poderoso que jamás he vivido. Mi difunta nunca lo supo, o nada me hizo sospechar lo contrario, pero lo cierto es que iniciado el ocaso de mi vida, cuando uno ya está de vuelta de todo y sin pretenderlo, me enamoré como un adolescente de Carolina, la florista.

 

La veía a través del cristal del escaparate cuando pasaba por la acera. Su piel se veía tersa como la de los albaricoques en su punto exacto de madurez y su cuerpo se intuía lozano y fresco como la hierba verde.  El perfil de sus labios recordaba al arco de Cupido y sus ojos, del color de la albahaca, eran dos balcones que cuando me miraban, producían en mí un vértigo que apenas podía controlar.

 

La amaba en silencio cada tarde.  Sentado en un banco del parque, la veía acomodar las plantas y los ramos que había expuestos en el exterior. Incluso con aquel delantal verde con ribetes naranjas era capaz de eclipsar la hermosura de rosas, margaritas, gladiolos y otras flores exóticas de singular belleza.

 

Alguna vez, a fuerza de verme sentado en el banco o cruzar por delante de la tienda, me saludaba dibujando con la perfección de su boca, una bonita sonrisa. Y yo la veía como lo que era… una diosa inalcanzable y prohibida para mí, pero un día no pude seguir evitándolo y como el enfermo que acude a la farmacia en busca de su remedio; tuve que ir a la tienda.

 

Buenas tardes, ¿qué desea? Me preguntó sonriente al verme entrar.

 

Sentía la sangre palpitar en mi garganta y temía no poder hablar, pero fue ella misma quien solventó ese pequeño contratiempo al continuar diciendo: – Y qué se puede buscar en una tienda de flores, ¿verdad?…  Tenemos cosas muy bonitas. Las rosas rojas y los iris los hemos recibido esta mañana…-   Yo la miraba deslumbrado mientras ella seguía hablando de orquídeas Vanda y otras exquisiteces florales. Y la fresca calidez de su voz proyectándose entre aquella mezcla de fragantes aromas, produjo  en mi un inusitado efecto sedante; consiguiendo así, terminar con la ansiedad que me produjo el mero hecho de estar cerca de ella.

 

-… Si quiere algo especial como una rosa azul…- prosiguió, … podemos tenerla en veinticuatro horas, aunque tiene que saber que son un poquito más caras que las otras.

 

Convencido de que no había dinero que pudiese pagar la flor que yo necesitaba, le sonreí.  Se habrá dado cuenta, le dije …de que cada día paso por delante de esta tienda y cuando voy al parque me siento en el banco que queda justo enfrente.  Llevo tiempo preguntándome, si la flor más bonita que hay en ella aceptaría al menos tomarse un café conmigo. 

 

Con esas palabras, acababa de ofrecerle abiertamente y de aceptar yo mismo, mis sentimientos. En ese momento no le dije mi nombre, porque a fin de cuentas ya nos conocíamos. Ella era Carolina, la dueña de la floristería y la mujer que me había robado el corazón y yo no era más que un viejo chocho que pasaba por delante de su tienda cada día.

La respuesta no se hizo esperar. Mientras se quitaba el delantal y le hacía una seña a un joven que pulverizaba unas plantas verdes, para mi sorpresa contestó: ¿Puede ser ahora?

 

Compartimos apenas la brevedad de un café, pero esa tarde dio inicio a los que resultaron ser, unos de los días más felices y enriquecedores de mi vida. Vivíamos nuestra secreta relación en la eternidad que otorgaba el tiempo que podíamos estar juntos y la primera vez que hicimos el amor, a escondidas en el baño lloré como un niño. Uno ya no tenía el vigor de los veinte años, pero ella, mi diosa clandestina, en la plenitud de su vida consiguió despertar en mí emociones que creía muertas. 

 

Cuando Consuelo que en gloria esté, enfermó, dejamos de vernos por expreso deseo de Carolina. Pensó que debiendo estar más presente en mi casa, lo mejor era dejar nuestra relación en una especie de stand by sin fecha de expiración.  Decía que le parecía inmoral estar conmigo mientras Consuelo luchaba por su vida y que lo más justo para con ella, era quedarse al margen.

 

Acepté su voluntad sin alegatos conociendo el riesgo que a pesar de todo conllevaba. Yo estaba seguro de que mi amor por ella no tenía límites y ella también decía que me quería, pero es sabido que la distancia consigue muchas veces marchitar una relación hasta hacerla perecer.

 

En este punto de la historia, puede parecer que eso fue lo que ocurrió, pero no ha sido así. Carolina, la mujer más generosa que yo he conocido, mantuvo conectado ese hilo secreto e invisible que une a los amantes y pasado el tiempo prudencial que requería socialmente mi nuevo estado civil, aceptó venir a vivir conmigo.

 

Mis amigos, los que me quedan, me preguntan en ocasiones qué médico me asiste y si tomo algún complejo vitamínico para estar tan vehemente y enérgico. Tal vez un día les desvele mi secreto y les cuente que el compuesto que me tiene así, aunque tiene nombre de mujer; no se llama Viagra ni lo venden en farmacias, si no que lo encontré en una floristería.

 

 

 
Safe Creative #0904193094719

 

Anoche tuve el valor de ver Camino de Javier Fesser.  Y digo esto porque está muy lejos de ser del estilo de las que me lo hacen pasar bien en el cine, pero siempre he dicho que para tener opinión, hay que tener conocimiento.

 

Me llamaron la atención los ojazos azules de la joven protagonista y tras leer el argumento de Camino , no podía dejarla a pasar. Por el trasfondo, prometía ser algo distinto a otras películas con desenlace parecido.  Está basada en la hija menor de una familia del Opus Dei, que falleció en 1985 y que actualmente está en proceso de canonización.

 

La joven actriz Nerea Camacho encarna a Camino: un ser extraordinario, lleno de luz y difícilmente repetible. En una edad llena de cambios elige el AMOR, con mayúsculas,  por encima de todo. Sin embargo su madre tiene un plan distinto para ella.

 

Mariano Venancio es José, el padre.   Este personaje me robó el corazón.  Encarna la duda, el desconcierto, y la impotencia ante algo tan antinatural como es enfrentarse a la muerte de su hija.  Tal vez por eso es tan real, tan humano, con tanta alma.  Sus ojos no podían disimular su propia tragedia: no tener un plan B

 

Carme Elías es Gloria, la madre.  Sin duda el papel más duro. Firme en sus convicciones esta mujer no flaquea un sólo instante y cuando lo hace, nos proporciona uno de los momentos más tremendos de la película. Gloria vive un aplastante sentimiento de culpa que su educación y su entorno se esfuerzan en alimentar constantemente.

 

Manuela Vallés es Nuria, le hermana, o Yeyé como le llamaba Camino: representa la fragilidad, la ausencia, la incapacidad de enfrentarse a si misma. También fue un ser luminoso y extraordinario, que ahora asiste impotente a la muerte de su  única hermana y al desvanecimiento absurdo y triste de su propia luz.

 

El desenlace de la película es el que es y no sorprende a nadie, pero el desarrollo de la misma engancha desde el principio. Como digo al inicio de esta entrada, Camino es una película distinta que a nadie va a dejar indiferente.    

 
Enlace para poder verla on line:
 
BSO de Camino 
Cigarettes – Russian Red 
 
 
 
 
Tras los excesos a los que nos ha sometido Sinhué con su amplio surtido de chorizos, modesto que es el chico,  os ofrezco algo sin tanta chicha y 0% de colesterol.  
 
 
 
dos peras
 

o

Dos melones

 

una chirimoya

 

un kiwi

y algo tan español y que se cría en casi todas las latitudes como es

el sencillo pero sabroso higo.

Bon apetit cheris!!! 
 
pd –  Mañana, volveré a la seriedad que me caracteriza 
 
 
Bien, recogido el testigo que tan gentilmente me ha pasado Sinhué, aqui os dejo (sin que sirva de precedente) esto llamado Meme en el mundo bloguero, junto con este chorizo que si es un chorizo, no lo que ha puesto Sinhué que parece una mortadela rusa con redecilla.
 
 
En fin, ahi voy.
 
1- ¿Qué te motivó a escribir el blog?
En el sitio que empecé no tenía libertad de movimientos, asi que me busqué mi propio sitio  
2- ¿Consideras que escribes bien?
Yo que sé. Unos dias mejor que otros. 
 
3- ¿Cuál sería un adjetivo (o varios) para describir tu blog?
Bufff!!  ecléctico, tal vez
 
4- ¿Has pensado a veces que se ha vuelto una obligación?¿Cuando?
No.  Es mi casa.  Entro y salgo cuando quiero. 
 
5- Seguro que hay blogs que no te gustan ¿cuáles? ¿Te atreves a mencionar uno en concreto y decir por qué?
Es que tengo varios preferidos y todos diferentes.  No puedo decir uno en concreto.  
 
6- ¿Comentas a veces por obligación?
La verdad es que nunca. 
 
7- ¿Cuál es tu post preferido de este año?
Sinhué va a decir que no tengo opinión propia, pero es que es el mismo post jajajajajaa  bueno, no el mismo exactamente.  En fin, ya me entendeis jajajjajaa
8- ¿Cuál es tu blogger preferido?No valen preferencias afectivas.
Tengo varios blogs preferidos, por lo tanto tengo varios bloggers, con o sin preferencias afectivas.
 
9- ¿Temes que algún día tu blog deje de atraer a la gente y dejen de comentar?
No me gustaria, pero no le temo.   Si eso pasa, me dedicaré al encaje de bolillos o algo por el estilo
 
10- ¿Qué crees que no serías capaz de escribir?
El manual de montaje de un mueble de Ikea..  mi conciencia no me dejaria hacerlo.
 
11- ¿Piensas que un blog es una especie de terapia?
Hasta ahora no he necesitado que lo fuese, pero sé que para mucha gente lo es.
 
12- Una pregunta que te gustaría contesten tus lectores.
 
A las mujeres:
¿Por qué crees que los hombres tienen tanta fijacion con el culo de las mujeres?
 
A los hombres:
¿Por qué os atrae tanto el culo de una mujer?
 
Estais todos nominados!!!!