Archive for septiembre, 2007


Aclaración y sugerencia

 

Ante todo, quiero agradecer todas las muestras de cariño de las que he sido objeto estos dias, tanto aquí directamente en el blog, como en mi correo, sin embargo no quisiera que mi entusiasmo al compartir con vosotros el hecho de que se me hayan publicados dos relatos en un libro, no os deje ver la realidad del tema.

 

Muchos me habéis preguntado cómo se puede conseguir, y la verdad es que no puedo contestar a eso porque no es una publicación con fines comerciales. Quiero dejarlo claro, porque nunca me las he dado de lo que no soy, y no quiero que se me malinterprete.

 

Diréis que donde está la gracia de un libro que no puede ser leído y porqué es importante para mí, pero para eso, si tengo respuesta. No deja de emocionarme la idea de que cuando pasen unos años, tal vez uno de mis dos hijos, tenga entre sus manos el libro y comente con alguno de mis posibles nietos, o un amigo…   “esto, lo escribió mi madre”.  Y es que Ardilla Roja, es una sentimental sin remedio.

 

Y esperando que haya quedado claro, cambio el tercio…

 

O no tanto, porque de sentimentalismos va la cosa. 

 

Estos días en los que la luz del sol se debilita por las tardes y ya apetece ponerse las zapatillas de invierno, he visto una película que me gustaría recomendaros.  ‘La secretaria’  de Steven Shainberg protagonizada por Maggie Gyllenhaal y James Spader.

 

Lee Holloway sale del hospital psiquiátrico y cuando apenas han pasado veinticuatro horas en contacto con su alterada familia, recae de nuevo en su hábito inconfesable y secreto.  Con el peor de los curriculums consigue trabajo con un extraño abogado.  En un principio su trabajo es normal, escribir cartas, archivar expedientes y hacer café, pero pronto nace entre ellos una rara relación, mas estrecha e intima y que haría sonrojar a algún que otro jefe de personal.   

 

Es una historia que combina a la perfección un humor atrevido y desenvuelto con un erotismo extraño, aunque igualmente seductor y explora la idea de que el amor, no siempre llega de la forma que uno espera.

 

Me encantó el final y acompañado por Chariots Rise  de Lizzie West, resultó perfecto.   

Ya lo he dicho antes, soy una sentimental.

 

 

Primeras Piedras

 
 

Lo dejé sobre la mesa y lo observé sin tocarlo temerosa de estropearlo.  Estaba frente a mis ojos, lanzando desde su tapa superior, destellos acharolados en rojo y negro. En ella se leía: Primeras Piedras – Varios Autores.

 

Lo veía hermoso, y sin querer compararlo, sentí algo parecido a cuando en el paritorio me pusieron a mi primer hijo sobre el vientre, con la diferencia de que éste no lloraba ni se movía, pero como del otro, yo formo parte de su huella genética.

 

Siempre imaginé, que me haría ilusión ver mi nombre impreso en un libro, pero me he sorprendido al comprobar la alegría tan tremenda que me ha supuesto. 

 

Quiero dar las gracias desde éste humilde rincón de la red, a Javier Martín Aldana por haberme invitado a participar en narrador.es, e inaugurar la sección de narraciones de la página, porque tal vez, de no haber sido por ello, hoy no estaría comentando este asunto.  

 

Asimismo agradezco a Jesús Prieto, Mario Alfageme, Raúl Luceño y demás miembros del equipo de narrador.es, su inestimable ayuda y el esfuerzo dedicado a lo que ha resultado ser, uno de los sueños de veintitrés personas.

 

No he ganado un oscar, pero dos de mis relatos están en un libro de los de verdad, que huele a tinta y al que para pasar las hojas, no basta con el clik de un ratón. Un libro es un objeto en peligro de extinción,  por eso es tan valioso y por eso significa tanto para mi.

 

También, y con esto termino, quiero dar las gracias infinitas a Alparcero, mi amigo; porque siempre ha creído en mi y aunque a veces pierde objetividad por el cariño que me tiene, sin su apoyo, tal vez hubiese abandonado hace tiempo.

 

¡Pero que contenta estoy, caray!  

 

Primeras Piedras, recogidas de un camino que espero; sea muy largo.

 

 “Hoy puede ser un gran día” Me parece una canción muy apropiada para este momento. Me encanta Serrat.

Hasta pronto 🙂